Blog de Manuel Saravia

Bolaños, eso no vale

No vale. Haber vivido una vida intensísima. Muchas veces en tensión. En el centro del espacio y del tiempo en que todo cambiaba y haciendo que todo cambiase como debía cambiar. Siendo tú uno de los protagonistas de esa misma transformación. Con la convicción de estar haciendo lo que había que hacer. Trabajando en equipo. Apoyando a otros y sintiéndote amparado por los demás… eso está al alcance de muy pocos.

Haber fallecido, ya mayor, junto a los buenos amigos, en un buen lugar, con la familia cerca, con buena gente. Sentir después el inmensamente cálido reconocimiento de toda una ciudad cuando llegó tu cuerpo. De todo un país, más tarde, en distintos homenajes. Con la nostalgia extendida por lo que hiciste y el íntimo aprecio por lo que nos dejaste. Eso no vale.

Haber reunido a cientos de compañeros y simpatizantes para recordarte en el mejor teatro de la ciudad. Y que hablen allí de ti tus amigos (citando a Kafka o a Blas de Otero… después de tanto andar). Que Lola Herrera lea dulcemente al más pacífico Machado para verte “como los hijos de la mar”. Que tu familia esté tan orgullosa de ti como para cantar a tres voces “La belleza”, de Aute, y así subrayarlo.

Que todo ha estado muy bien. Es verdad. Pero te fuiste sin decir adiós. Y eso no vale, Tomás. No vale.

(Imagen: Del homenaje del Ayuntamiento de Valladolid en el Teatro Calderón, el 18 de marzo de 2019).

 


Dejar un comentario