Blog de Manuel Saravia

“En el porcentaje que sea”

O sea: por principios, no por necesidad

El debate sobre los servicios públicos y privados se ha visto enriquecido hoy con una aportación del presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel. Ha dicho algo así: “Es muy necesario plantear que los ciudadanos tengan que asumir el coste de los servicios sanitarios, en el porcentaje que sea”. Ha planteado la necesidad de que los ciudadanos asuman parte de los costes de Sanidad y Educación, ya que a su juicio ambos servicios «no pueden ser soportados sólo por el presupuesto de una región o de una nación”. ¿Cuánto? Lo que sea, con tal de que sea algo.

La frase “en el porcentaje que sea” es sumamente significativa. Pues da a entender que no es que falte tanto o cuánto, que debe ser asumido por alguien y que, al no poder hacerlo la administración pública, han de hacerlo los ciudadanos (este razonamiento es falaz, desde luego; pero no vamos a entrar ahora en ese aspecto. Aceptamos pulpo como animal de compañía y que los ciudadanos deben aportar lo que falta si de un análisis de las cuentas se derivase esa necesidad). Pero no. Nada se deriva del análisis. Han de aportar lo que sea, aunque sea muy poco, “en el porcentaje que sea”, porque de lo que se trata es de eliminar el servicio público universal y gratuito. Es lo que le duele a la derecha. Los servicios públicos universales, que son una de las mayores expresiones de la civilización, deben quebrarse, y hacer que los ciudadanos paguen algo, lo que sea, “en el porcentaje que sea”, con tal de que no sea gratuito y universal. Qué pena.  

(Imagen: R. L. Valcárcel, haciendo declaraciones. Procedente de iagua.es/2008)

 


4 comentarios

  1. sociedad de diletantes - 28 marzo, 2011 4:19 pm

    Eso, y sin pies ni cabeza y sin basarse en nada más que en sus santos deseos -iba a decir otra cosa-: así piensan, rebuznan más bien, los políticos de la derechona, dispuestos a sacar partido de las privatizaciones que tanto aman -para favorecerse ellos o sus amigos interpuestos-

    Responder
  2. Miguel - 29 marzo, 2011 7:07 am

    Cierto. Y además empieza a tener carácter de epidemia. Al hilo de la entrada de ayer, hay lugares donde en las inauguraciones «preventivas» o «a más ver», se ha dicho que a partir de dicho momento era a la ciudadanía a quien correspondía arrimar el hombro y concluir con el trabajo. Y no se refería al uso de una instalación que ni con maquillaje de Tabernas disimulaba hallarse a medio hacer.

    El régimen general de contratación de las administraciones públicas se va a encontrar con esa magnífica aportación: las obras por omisión.

    Joder, a por ellos. Un abrazo.

    Responder
  3. andrés - 29 marzo, 2011 6:47 pm

    Jaja, buen análisis de una frase aparentemente inocente 😉 Un abrazo, Andrés.

    Responder
  4. saravia - 4 abril, 2011 10:31 pm

    Muchas gracias por las contribuciones de «la sociedad de diletantes», Miguel y Andrés. Curioso tema el de «las obras por omisión». Habrá que estudiarlo. Abrazos.

    Responder

Dejar un comentario