Blog de Manuel Saravia

Escuela Taller para la Rehabilitación Energética y el Patrimonio

(Hilo 31)

1. Objetivo. Se trata de poner en marcha una escuela taller (que más adelante se complementará con un taller de empleo. Es decir: una propuesta dirigida a jóvenes pero también a mayores) para mejorar la oferta de empleo en la ciudad. Deriva de la necesidad de dedicar un mayor esfuerzo al empleo. Se trata de un proyecto de carácter temporal (en principio, dos años), en el que el aprendizaje y la cualificación se alternarán con trabajo productivo. Y que, por esa razón, pensamos que podría denominarse con unos términos que expresan bien esta finalidad: “escuela taller”. Sin que ello suponga, en principio, ninguna limitación respecto a la posibilidad de acceder a ayudas de otras administraciones (con las denominaciones que corresponda, programas mixtos de formación y empleo, o el que se vaya a denominar más adelante).

2. Carácter. La idea es crear, en principio, un programa en el Ayuntamiento de Valladolid para lograr la inserción laboral de las personas inscritas en él (mediante contratos de formación y aprendizaje), y a la vez desarrollar una eficaz actuación en determinados espacios y ámbitos de la ciudad. Se prevé que esté limitado en el tiempo, pero podría extenderse más adelante, si se consigue que funcione adecuadamente. Podrían participar, de una u otra forma, y dependiendo de cómo se estructure finalmente, las concejalías de Planeamiento Urbanístico (y la Sociedad Viva), Medio Ambiente, Innovación y Empleo y Servicios Sociales. Y más adelante podría también ampliarse a las de Educación y Espacio Público. Como también se piensa contar con colaboraciones externas al Ayuntamiento, como la de la Fundación Laboral de la Construcción y el Instituto de la Construcción de Castilla y León (con quienes ya se han mantenido contactos). Es, por tanto, un programa en el que la coordinación de áreas es fundamental.

3. Referencias. Para organizar el programa hemos visitado las web de varios proyectos y realizaciones de escuelas taller actualmente en marcha, y hemos recordado otros que se hicieron hace algunos años. También en Valladolid. Entre los primeros: el Taller de Empleo Duero y la Escuela Taller Duques de Soria, del Ayuntamiento de Soria. En Ponferrada, seis proyectos de Escuelas Taller y un programa mixto de formación y empleo (“Nicolás de Brujas”), de 2019. En La Granja, mismo año, Escuela Taller El Potosí, de recuperación de jardines. En Pamplona, en el Centro de Formación para el Empleo se ofertan cursos de jardinería y rehabilitación energética. En 2016 se denominaba Escuela Taller de Empleo de Polirrehabilitación (vaya término) de Pamplona. En Aragón cuentan con un amplio programa en varias localidades. También hemos visto tres escuelas taller en Lucena. O la Escuela Taller de Reinosa. O la de Calatayud, para la creación de un albergue urbano.

También hemos consultado la legislación vigente sobre “programas mixtos de empleo y formación. Porque aparte de las órdenes ministeriales de 2001, que regulan los programas de Escuelas Taller, Casas de Oficios y Talleres de Empleo establecidos en decretos y resoluciones de 1999; debemos revisar ante todo la Orden ESS/1271/2013, de 24 de junio, que actualiza todo y establece las bases reguladoras para la concesión de subvenciones públicas a estos objetivos. Si bien, repetimos, no deberíamos plegarnos, sin más, a lo que se prevé en esta Orden. Pues se trata de un objetivo autónomo, que solo se ajustará a programas externos si fuesen coherentes con sus objetivos.

De Valladolid hemos podido consultar las memorias de las Escuelas Taller de Rehabilitación de Edificios Escolares I y II (1999-2001. De ahí proceden las fotos que acompañan a este texto). Aunque también se llevaron a cabo algunas más, años antes (entre ellas la de Rehabilitación de San Benito).

4. Duración. La duración inicial es de 6 meses de formación, y luego el trabajo en obra. Es un tiempo corto. Y que si lo ponemos en marcha al margen de las convocatorias ministeriales debemos plantear “contratos de formación y aprendizaje”, que tienen una duración de 2 años. Y de hecho, el proyecto habría que intentar extenderlo al menos a 2 años, con la posibilidad (como dijimos antes), según vaya, de mantener la experiencia incluso durante más tiempo. De hecho hemos visto escuelas taller que han cumplido más de 30 años. En Pamplona: 33 años, por las que ya han pasado 1.700 jóvenes. En La Granja, desde 1986 el Programa de ET y TE del Patrimonio Nacional, ha formado a más de 5.000 alumnos.

5. Gestión. Como decíamos antes, hay varias áreas municipales en las que podría recaer la gestión “administrativa” del Taller, al margen de que las obras correspondan a distintas unidades. Es verdad que podría llevarse desde el Servicio de Arquitectura. O desde Parques y Jardines, e incluso desde Viva, al ser los responsables de las obras previstas. Pero probablemente lo más adecuado es que se lleve desde Servicios Sociales. Pues son quienes tienen experiencia reciente de cursos de formación para el empleo.

6. Primeros trabajos. Como quiera que hay que prever dónde estarían los tajos, habrá que pensar las ET y sus contenidos con esa perspectiva. Por tanto, hemos decidido pensar en dos obras en espacios naturales (una en las márgenes del río, cerca del Puente Mayor, donde está previsto construir un nuevo sendero y mejorar el existente; y otra en alguno de los parques en que se prevé su rehabilitación). Otra más en la antigua Azucarera Santa Victoria o en el teatro Lope de Vega (pensando en la protección del patrimonio: hay varios edificios que podrían incluirse en esta línea). Otra más centrada en obras menores de mantenimiento de equipamientos municipales. Y por último, una más dirigida a la construcción de un grupo de “viviendas colaborativas intergeneracionales” en el Barrio España. En madera. Con estándares de “passive house”.

Normalmente la oferta de capacitaciones se dirige a una serie de temas “clásicos”. Oficios distintos relacionados con la conservación y restauración del patrimonio histórico-artístico, la conservación y mantenimiento del patrimonio natural (jardinería, medioambiente o forestal), albañilería, pintura, transformación de la madera, forja, etc. En Pamplona y otros lugares hemos visto que se centran en el “mantenimiento en servicios múltiples”, rehabilitación energética y jardinería de bajo coste. En Soria, por ejemplo, hablaban de “polimantenimiento de edificios” (otro término para asustar).

Pero la idea sería aquí centrarnos en la rehabilitación energética en varios campos (edificios, paseos forestales, jardinería, e incluso obra nueva de edificación). Y vincularlo también a otros tipos de propuestas nuevas, innovadoras, como (si fuera posible) la construcción de viviendas colaborativas con estándares de ecoarquitectura por parte del Ayuntamiento (arquitectura sostenible, arquitectura verde, ecoarquitectura).

7. Coste y financiación. ¿Cuál sería el coste? Los datos son dispares. Para la ET de Rehabilitación de Edificios Escolares de Valladolid, en los dos años que duró, se calcula que el coste ascendió a 920.000 euros. (Debo agradecer a su antiguo director, José Mª Hernanz Pérez, el esfuerzo por buscar datos y hacer memoria). Pero no hay que irse tan atrás. En las ET de La Granja, por ejemplo, que tienen una duración de dos años, en dos fases, los costes son: En el periodo formativo, de seis meses, los alumnos reciben una beca de asistencia de 9 euros por día lectivo asistido; y en la segunda fase de formación en alternancia con el trabajo, con una duración de dieciocho meses, pasan a percibir una retribución equivalente al 75 por ciento del salario mínimo interprofesional.

En Soria eran 38 alumnos; y el coste total del Taller de Empleo Duero IV fue de 485.150 euros. Y el de la ET Duques de Soria IX (2013), donde se formaron 16 alumnos (para actuaciones en viviendas municipales y mantenimiento de colegios públicos) tuvo el proyecto formativo tuvo un coste de 377.553 euros. En Lucena las tres ET tuvieron un presupuesto de 787.000 euros y formaron a 45 jóvenes. El presupuesto de la ET promovida por el Ayuntamiento de Reinosa es de 412.304 euros (74.441 de ellos aportados por el Consistorio). La ET Calatayud XI formó a 30 jóvenes con un presupuesto de 762.000 euros (el Ayuntamiento ponía 45.800).

Para las seis EETT promovidas por el Ayuntamiento de Pamplona se recibió una subvención del SNE-NL de 2.861.300 euros (con la que se subvencionaban los salarios del alumnado durante la fase formativa: 75% del SMI más cuotas). En 2016 la ET de Empleo de Polirrehabilitación (ya estamos) de Pamplona participaron 60 jóvenes. Tuvo un presupuesto total de 591.455 euros (financiado el 18,5% por el propio Ayuntamiento y el 81,5% por el Gobierno de Navarra a través de su Servicio Navarro de Empleo SNE, el Servicio Público Estatal de Empleo SEPE y el Fondo Social Europeo).

Lo más habitual es que el Ayuntamiento ponga entre un 15 y un 20% del presupuesto, correspondiendo el resto a la Comunidad Autónoma, aplicando también fondos del Estado y del Fondo Social Europeo. De los datos anteriores puede obtenerse una media entre 15 y 20.000 euros por alumno (10.000 en Pamplona y 25.000 en Calatayud, como medidas extremas). Pero la idea es que de este proyecto de Valladolid se haga cargo, inicialmente, el Ayuntamiento al 100%. Si luego llegan las subvenciones se ampliará el número de alumnos.

8. Tamaño, dimensiones. El tamaño (es decir, el número de grupos, de alumnos y de temas) dependerá de la financiación. La idea, como acabamos de decir, es que las obras se financien desde las Áreas en que están asignadas. Pero que de alguna forma se establezca el compromiso de que den cabida y se coordinen (en tiempo y presupuesto), para realizar las prácticas en el momento previsto en el programa de la Escuela Taller. Lo complica todo, es cierto, pero hay que intentarlo.

Por otro lado, la financiación de la propia Escuela (de la parte formativa), al haberse rechazado que pueda acceder a ningún tipo de financiación del remanente municipal (por la oposición de uno de los grupos), se financiará exclusivamente con fondos propios. Y concretamente, de la Concejalía de Planeamiento Urbanístico, que asumiría la mayor parte del coste, debiendo modificarse algunas partidas. También la Concejalía de Innovación y Empleo se haría cargo del convenio con la Fundación Laboral de la Construcción. Y la Concejalía de Medio Ambiente asumiría lo que implicase al desarrollo de las obras vinculadas al programa.

9. Sobre el nombre. No es un asunto indiferente. Decir “Escuela taller” (aunque sea un denominación que ya no se usa, por regla general) ayuda a comprender bien la idea y el objeto. Y, que yo sepa, no es marca registrada. Pienso igualmente que sería bueno, en cualquier caso, que se nombrase cada una de las escuelas según los proyectos que se asumiesen.

10. Compromiso. Para este proyecto hemos estado en contacto con la Junta de Castilla y León y con varias personas que nos han informado del funcionamiento de las escuelas taller. Muchísimas gracias a todas. Han comentado: Que es necesaria una coordinación al detalle de las tareas formativas y de trabajo en obra, para evitar desfases que podrían ser catastróficos. Que cuando se plantean especialidades o certificados nuevos, como proponemos aquí, hay que multiplicar el trabajo. Que si estamos al margen (en principio) de las convocatorias del Ministerio tenemos que plantear contratos de formación y aprendizaje, que tienen una duración de 2 años. Y que necesitan una autorización previa de la Gerencia Provincial. Pensamos que debería, como hemos dicho, ubicarse el programa en Servicios Sociales. Las tareas formativas podrían desarrollarse, según los casos, en el Jacinto Benavente y en los espacios de la Fundación. El compromiso, por tanto: ponerla en marcha. Empezar la formación de un primer grupo. Sería el inicio de un proyecto con futuro.

(Las imágenes que acompañan al texto proceden de las memorias de las Escuelas Taller de Rehabilitación de Edificios Escolares I y II de Valladolid, 1999-2001. La foto de Pamplona procede de navarra.elespanol.com/articulo/pamplona/60-jovenes-inician-formacion-escuela-taller-empleo-polirrehabilitacion-pamplona).

 


1 comentario

  1. Malumar - 19 de noviembre de 2021 19:28

    Que interesante me parece, esperemos que cristalice. Trabajé en un programa del ayuntamiento de Lisboa en el cual se daba apoyo técnico y materiales a los barrios de autoconstrucción para mejorar sus condiciones de habitabilidad, se podía incluir un capítulo similar en este programa.

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