Blog de Manuel Saravia

doscientos domingos

El rencor

Puede leerse esta curiosa historia (que cuenta Sofia Gadici) en La Stampa de ayer, 12 de octubre de 2019. Según nos dice, en Beirut puede verse un edificio de solo 4 m. de profundidad en su parte más ancha y únicamente 60 cms. en la más estrecha. Parece una aberración,[…]

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En defensa del plátano de sombra

Hay un mundo de árboles que nos envuelve. Y que tiene, en nuestra ciudad, que densificarse. Conforme a razones técnicas, funcionales, medioambientales, también económicas. Pero los árboles (como todo lo que tiene nombre) nos llevan, además, a otros mundos. Ahí está el álamo, siempre dual; verde del lado del agua[…]

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Huellas en la playa de Rodas

Por sus títulos los conoceréis. Clarence J. Glacken tituló su magnífico libro sobre el pensamiento occidental de la relación entre naturaleza y cultura con esta intrigante expresión: Huellas en la playa de Rodas (California, 1967). ¿No es sugerente y atractivo? Nos recuerda en la introducción lo que dijo el bueno de[…]

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En torno a la agenda pública

Varias utilidades de la agenda pública. Por de pronto, disponer públicamente la agenda es un acto significativo del trabajo de los cargos públicos, tanto en lo que se refiere a la transparencia como a la rendición de cuentas, sin duda. Pero también puede servir como herramienta auxiliar para mejorar el[…]

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Ser vino

Se puede tener un nombre conocido por múltiples causas. Por tener una calle (¿quién demonios fue Montero Calvo?). Por recibir un premio importantísimo. Por ganar una medalla. Por haber hecho grandes hazañas. Por ser un asesino múltiple. E incluso, quizá (esto es más raro), por ser un filósofo de cierta[…]

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Como los pájaros

En el jardín o en el parque, se quiere más a un árbol cuando está habitado por un nido. Porque está doblemente vivo. Y de una forma que solo los pájaros saben dar. Jules Michelet nos explicaba (en L’oiseau, 1858) cómo construyen su nido. Sin herramientas (no tienen “ni la[…]

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Zona de divagar

Sí. Es Valladolid hace tres décadas. Que tantas veces ha vinculado su nombre a los diversos cursos de agua que se concentran en su emplazamiento. Está el Pisuerga, y a él llegaban en este ámbito los dos brazos del Esgueva y algún arroyo más. Por eso hubo quien defendió que[…]

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Multitudes lejanas como seres queridos

Primero fue la pintura en superficies sin delimitar. Bisontes, por ejemplo, sobre la piedra. Sin más. Luego (desde finales del segundo milenio antes de Cristo) se empezó a enmarcar. Seguían pintándose grafitis en las paredes, a lo loco (hay algunos del imperio romano buenísimos; y otros del americano no menos[…]

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¿Quién teme a las neuronas espejo?

Ha caído en mis manos un bonito libro de Luca Vanzago titulado Breve historia del alma (original de 2009, Bolonia). Lo he consultado con gusto porque el título es fascinante. ¿El alma tiene historia? Realmente es un libro de historia de la filosofía, centrado en un asunto específico. De manera[…]

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Los libros son parásitos

Rescato uno de los párrafos más curiosos del curiosísimo artículo de José Pazó Espinosa, publicado en el número 368 de la Revista de Occidente, titulado “El libro, el traductor, el banquero y los Beatles”. Dice así: “El efecto de los libros es algo misterioso. Una vez escritos, se aferran a[…]

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