Blog de Manuel Saravia

La violinista ordena el mundo

En la película titulada El concierto (Le concert, 2009, dirigida por Radu Mihăileanu) se narra una historia de frustraciones, recuerdos dolorosos, “desconcierto” y finalmente música. Pero lo que me interesa destacar es la magnífica escena del principio de ese concierto que es el centro de todo el relato. Pues los antiguos músicos del Bolshói, que no habían ensayado nada juntos desde hacía décadas, inician casi a la aventura la interpretación del concierto para violín, op.35 de Tchaikovsky, en París, bajo la voluntariosa dirección del antiguo maestro Filipov. Y el arranque es, lógicamente, un desastre. ¿Qué podrá corregir ese cataclismo y transformarlo en algo mínimamente digno de escuchar?

La obra de Tchaikovsky empieza con la participación de toda la orquesta en los primeros compases. Pero enseguida callan todos, dando paso a la solista para que inicie su actuación. Completamente sola. De manera que tras el alboroto amontonado y caótico del primer minuto comienza a tocar nuestra violinista. Y en ese momento se hace la luz. Tras el caos, el milagro. Con los ojos cerrados, es tal la perfección con que lo ejecuta, tal la entrega y tan hermoso el resultado, que toda la orquesta, cuando vuelve a intervenir, acude coordinada a confirmar esa música conjunta que no es ya solo digna, sino maravilla: impecable y fascinante desde ese momento.

Creo que ese instante de transformación es muy significativo. Porque indica (o al menos así puede verse) que el buen trabajo y el gran ánimo de una sola persona (tocada, eso sí, por la fortuna: o sea, como todas las personas), puede ordenar el mundo. Dar sentido a todo, y contribuir a que los demás también lo encuentren. Aunque todos conocemos personas que se ajustan a esta idea (ponen en marcha el mundo cada mañana), es probable (incluso muy probable) que este pensamiento no sea más que una ilusión. Que se trate de un espejismo, no lo niego. Que las cosas no sean exactamente así. Pero lo cierto es que seduce enormemente la idea de que “las cosas” pudieran ser como se narran en la película y acabo de describir.

(Imagen procedente de la película, en el momento reseñado).

 

 


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