Blog de Manuel Saravia

Un 2%

Cuánto a la Plaza del Milenio y cuánto a los Objetivos del Milenio

Creo que debería dedicarse una parte del presupuesto municipal mucho más significativa de la que se destina hoy (¿un 2%?) a “atender la solidaridad con los países empobrecidos y las poblaciones que se encuentren inmersas en conflictos bélicos”. Es lo que se decía en el programa municipal de IUValladolid 2007, pero creo que debería aumentarse aún más la proporción. Es cierto que la medida generalmente aceptada (aunque muy pocas veces cumplida) es del 1%; pero ¿no es una medida muy baja? Porque se trata del tema de nuestro tiempo. Es el verdadero asunto, el gran objetivo: mejorar radicalmente las condiciones de vida de una inmensa parte de la población del planeta. ¿Qué parte de nuestra riqueza creemos que debería dedicarse a ese objetivo? El gasto anual por habitante en Valladolid para este mismo fin fue (en 2008) de 2,8 euros: ¿eso es todo lo que estamos dispuestos a poner para corregir los desequilibrios?

 Al parecer la cifra del 0,7% procede de los años 50, cuando se solicitó a los países ricos que destinaran el 1% de su renta nacional a la ayuda al desarrollo (un 0’7% público y el resto, un 0’3%, a cargo de las empresas privadas). En 1980 la Asamblea General de la ONU adoptó esa misma proporción como pauta oficial. Pero aunque una cuarta parte de la población mundial vive todavía en lo que la propia ONU califica de pobreza extrema (pobreza extrema, no sólo pobreza), las ayudas oficiales no sólo no se han incrementado, acercándose a ese 1%, sino que han disminuido. Sólo los cuatro países nórdicos han alcanzado la cifra requerida, mientras que el resto de los países desarrollados se limita a una media del 0,3%. ¿No es decepcionante?

Como sabemos, el Ayuntamiento de Valladolid tampoco cumple con ese compromiso del 0,7%. Tiene recursos para hacer la “Plaza del Milenio”, pero no puede contribuir demasiado a los “Objetivos del Milenio”. Cuando numerosas ciudades africanas cuentan con un presupuesto de un dólar diario por habitante (fuente: FAO), en Valladolid ese parámetro se multiplica por mil. Exactamente por mil. ¿Hemos calculado cuánto tiempo haría falta para que la ayuda del 0,7% permitiese acercarse (sólo acercarse) a nuestro nivel de vida a aquellas ciudades? Conviene, en mi criterio, aumentar muy significativamente la aportación. Y un 2% puede ser una buena medida. Para empezar. No es lo deseable (tendría que ser más, mucho más, sin duda), pero sirve para tirar hacia arriba. Por eso entiendo que sería correcto enunciar que “los Presupuestos municipales han de recoger una partida equivalente al 2% del presupuesto del Ayuntamiento para atender a la solidaridad”.

Como análisis de las aportaciones municipales podemos ver el “Informe 2008 sobre la cooperación internacional para el desarrollo en Castilla y León” (elaborado por el Observatorio Interuniversitario de la Cooperación Internacional para el Desarrollo en Castilla y León, y presentado en junio de este año 2010). El Ayuntamiento, que comenzó a financiar proyectos de cooperación en 1991, tiene un Departamento de Cooperación Internacional (dos personas con dedicación exclusiva) y un Consejo Municipal de Cooperación del Ayuntamiento de Valladolid (creado en 1999), que trabaja en dos comisiones: la Comisión 0,7% y la Comisión de Sensibilización. Actualmente se publican tres convocatorias de subvenciones para acciones de cooperación: una para proyectos de Acción Humanitaria, otra de Proyectos de Desarrollo y una tercera de subvenciones a entidades privadas sin ánimo de lucro para proyectos de acción social (y en ella se incluyen las acciones de Sensibilización y Educación para el Desarrollo).

Hay un proceso en marcha. Hay cosas que corregir y mejorar, hay que reconsiderar los destinos de las ayudas, etc. Pero sobre todo, hay que incrementar, y mucho, la aportación. En abril del 2006, ese mismo Consejo elaboró un informe para realizar el cálculo del 0,7%. De acuerdo con él, la provincia ha incrementado su aportación constantemente, pero en 2008 el Ayuntamiento de la capital redujo la suya en un 8.37% respecto a 2007. Hay crisis, sí. Pero ¿no es una crisis para todos? ¿No son decepcionantes esas cifras? ¿No es preocupante la ensimismada actitud municipal?

(Imagen: Malabo, en el dailymail.co.uk)


2 comentarios

  1. Juan Peña - 13 de octubre de 2010 06:29

    Totalmente de acuerdo. Aunque, una vez enunciado el porcentaje, tocará plantearnos a qué se dedica ese 2%, porque «atender a la solidaridad» es muy amplio, y hay fuertes debates entre la gente que se dedica a cooperación, no ya sobre qué formas son buenas o mejores para cooperar, sino sobre algunas que pueden ser contraproducentes, excesivamente paternalistas, etc. Hasta las fragatas «antipiratería» de Somalia se permite meter el Gobierno en presupuesto para cooperación…

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  2. saravia - 13 de octubre de 2010 17:38

    Es cierto. Hay que prever el destino de ese 2%, sin duda. A estas alturas no podemos ser ingenuos ni frívolos. Pero creo que es importante partir de la base de que es necesario, urgente incluso, ampliar los fondos de cooperación, en todas las administraciones.

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