Blog de Manuel Saravia

El alcalde responde… mal

No es obligatorio hacer trampas al atender las preguntas

Primero, publicidad. Luego una entradilla, con este texto: “Pregúntaselo al alcalde”. Después la pregunta. Se ve a un ciudadano (nos dirá que se llama Pablo), en la calle Platerías, con la iglesia de la Vera Cruz al fondo. Dice lo siguiente: “Buenas tardes. Soy Pablo, vivo en Fuente Berrocal, en Valladolid. Quería comentar que desde el año 2000, en que se trasladaron las competencias municipales desde la avenida de Gijón hasta la intersección con Fuente Berrocal, de la antiguamente denominada carretera de Fuensaldaña, sigue sin hacerse la acera que permita la comunicación de los vecinos de FB con el centro de Valladolid. Por tanto la pregunta es la siguiente: ¿Cuándo se va a hacer la acera que posibilite esa comunicación peatonal desde FB hasta el centro de Valladolid?”

A continuación aparece el Alcalde, en el Ayuntamiento, con el escudo de la ciudad en un tapiz, al fondo. Dice lo siguiente: “Bueno, los vecinos de Fuente Berrocal yo creo que todavía no son conscientes de que han comprado una vivienda en lo que se llama un PAU, es decir, no es un desarrollo urbanístico convencional, sino que es un desarrollo que se hace a mucha distancia del resto del casco de la ciudad (de hecho hay más de tres kilómetros hacia la zona de Parva de la Ría), y lo que no pueden pretender es tener (de hecho renuncian cuando se les da la licencia para construir) a muchos servicios municipales. Hacer una acera en una zona que es claramente una carretera tendría un costo tremendo, pues no sólo sería la acera; habría que hacer el alcantarillado correspondiente, el saneamiento… y eso no hay quien lo haga. Eso mismo nos pasa con el Pinar de Antequera, con Puente Duero, con La Overuela, que son núcleos desconectados y que no pueden tener una acera de acceso de ese kilometraje”.

Mal. En primer lugar por el contenido. ¿Cuánto es el coste que dice de las aceras? ¿Hay una sola fórmula para resolver el tránsito peatonal hasta Fuente Berrocal, el Pinar, Puente Duero o La Overuela (con su “coste tremendo, pues no sólo serían las aceras”), o se pueden plantear otro tipo de soluciones para andar tranquilo, seguro y cómodo? ¿Tiene perfectamente claro que las cosas son así? ¿Seguro, seguro, seguro? ¿Tiene idea de lo que se gasta en algunos recorridos de coches mucho más innecesarios? ¿Qué es más urgente: el recorrido peatonal a Puente Duero o sustituir una vez más el asfalto de Doctrinos, que se ha puesto nuevo hace unos pocos años? (Ah, es verdad, me olvidaba: hay que alimentar a la UTE de conservación). Mal, por tanto, porque un objetivo claro debería ser enlazar de forma peatonal todo el municipio entre sí, y ese asunto debería quedar meridianamente claro: ¿no se hacen senderos verdes aquí y allá? Pues eso.

Pero mal, sobre todo, por otras dos cosas. 1º) Porque es pura demagogia la imagen de que el Alcalde se ofrece a contestar una a una las preguntas de los ciudadanos. 2º) Mal también porque traslada información errónea. Pero ¿quién le prepara las respuestas?

Mal, decíamos, por demagogia exagerada. El Ayuntamiento tiene sus mecanismos para responder, y con ellos se debe responder. ¿Está dispuesto León de la Riva a contestar una a una las preguntas que le hagan todos los ciudadanos? Pues si no lo está, por imposibilidad material, que no haga como que lo está. Pero mal también, decíamos, por la información que traslada. Los PAUs no son lo que dice, no son desarrollos “no convencionales” que se hacen “a mucha distancia del resto del casco de la ciudad”. ¿De dónde ha sacado eso? Corresponden a un tipo de suelos urbanizables de la ley del suelo antigua, que podían estar al lado mismo del suelo urbano. O sea: error de plano. Y lo que aún vale menos es hablar de esos PAUs y de La Overuela en un todo revuelto.

Es verdad, además, que en la aprobación de Fuente Berrocal se asumieron compromisos por el promotor que muchos de los propietarios actuales (no todos) desconocen. De lo cual lo primero que se deduce es: mucho cuidado con ese tipo de compromisos (también se hablaba del autobús, por cierto, y ya lo hay), a los que es muy proclive la actual Corporación municipal. Pero deducir de ahí que ya, por los siglos de los siglos, van a estar sin acera es demasiado fuerte. ¿Cuál es el tema? Que, efectivamente, aún siendo un objetivo a conseguir la interconexión peatonal de todos los barrios de la ciudad, hay que tener claras las prioridades de gasto: ése es el tema, y no otro. Y en ese contexto debería pensarse la respuesta.

(La imagen del encabezamiento procede de El Norte de Castilla)


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