Blog de Manuel Saravia

No quiero ser tan rica

En el último número de Mientras tanto se puede leer un artículo de Maqui titulado “Siete puntos de calor y una noticia inesperada”. El calor está claro. Pero ¿qué noticia es ésa? “La nota positiva: Marlene Engelhorn, estudiante de 29 años en Viena, rechaza una herencia de 4.200 millones de euros (es descendiente de los fundadores de BASF)”. Y recoge tres frases de la protagonista: 1) «No es que no quiera ser rica, es que no quiero ser TAN rica». 2) «No debería ser mi decisión qué hacer con el dinero de mi familia, por el cual no he trabajado yo». 3) «Necesitamos la redistribución de la riqueza, la tierra y el poder, y necesitamos que sea un proceso transparente y democrático; para mí, esto significa: ¡impuestos sobre la riqueza!»

He buscado más información de este asunto. Y la verdad es que resulta tan inusual, que está por todas partes. Al parecer, la mujer, de 29 años, participa en una campaña para que los ricos paguen más impuestos. “Heredaré una suma de dos dígitos en millones de euros, y no la rechazo. Quiero poder redistribuir al menos el 90%, idealmente a través de los impuestos. Si no, buscaré mi propia manera”. Un planteamiento activista que se explica bastante bien en este artículo de ara.cat. No sé cómo acabará la historia. Pero hoy, desde luego, oxigena.

Veamos lo que dice el movimiento taxmenow, surgido a partir de una carta abierta que publicó Marlene en Alemania junto a varias decenas de personas más (igualmente ricas): “Somos una iniciativa de personas ricas activamente comprometidas con la justicia fiscal en la región DACH (Alemania, Austria y Suiza). En Alemania, el 10% ‘superior’ posee el 62,1% de toda la riqueza, mientras que el 50% ‘inferior’ posee solo el 3,4% de toda la riqueza. En Austria, el 1% de la población posee el 40% de la riqueza. No se puede seguir así. La desigualdad de riqueza, tal como está hoy, socava la democracia y daña a la sociedad. (…) Nuestro trabajo en taxmenow se centra en promover cambios en el sistema tributario y, por lo tanto, cambios estructurales en el sistema, en su conjunto. Para ello, nuestros miembros utilizan su acceso privilegiado a los principales medios de comunicación. Somos conscientes de que estamos argumentando desde una posición privilegiada y que muchos grupos (de base) y muchos movimientos sociales han estado tratando el tema de la justicia distributiva y fiscal durante décadas (…). Nuestro trabajo no debe ocultar todo lo que se ha hecho, sino enfatizarlo, porque la parte del león, como es habitual en una democracia, proviene siempre de los movimientos sociales. Por favor, apoyad este llamamiento para que nuestras demandas tengan más peso. Te invitamos a que lo hagas valer en tu entorno personal”.

Lo dicho: oxigena.

(Imagen: Marlene Engelhorn. Procedente de millionairesforhumanity.org).


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